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Nace en Villa de Cura, Estado Aragua; el 14 de Enero de 1.953.
Pintor y Tallista autodidacta.
Entre sus estudios ha realizado 5 semestres en educación y distintos cursos de Cultura Popular; no obstante, la motivación por la Pintura se ve influenciada cuando tan sólo con 6 años observa a una tía realizando bocetos.
Es así como siendo niño y después adolescente, observa y asimila la tertulias que sobre la temática se producen en este mismo sentido, fue participe de muchas manifestaciones que realizaban en aquel entonces sus familiares, la dulcería criolla, la fabricación casera de pan y la fabricación de corona entre otras; de manera tal que Carlos José es hoy, la “Unión de varios ríos que en él se gestaron”.

Durante su carrera ha estado también residenciado en caracas, Choroní tomando un poco de la cultura de cada localidad. Ha participado en numerosas Exposiciones colectivas e Individuales desde 1973, ha ganado merecidamente diferentes premios nacionales, realizando talleres y cursos nacionales e internacionales.
Pero su mayor trabajo y talento lo ha desarrollado allí en el propio centro de su inspiración, en el taller que en medio del mismo pueblo, es como el ojo de un tornado que recoge en paz todo lo sucedido por fuera.

Quienes poseemos aunque sea una obra de Cejota, nos sentimos orgullosos de ella y de que su arte ande colorido por nuestra casa, en cada salón de un amigo, cada familia, cada conocido; accesible al mismo protagonista: la gente del pueblo; más que posando en museos.

En sus variantes arquitectónicas, de tradiciones, religiosas, de personajes. Y cuando estos museos tienen oportunidad de recibir sus creaciones de luz, siempre le abren sus brazos admirados por tener ante sí una gran obra artística. Con el indomable espíritu de lo tradicional y con la fuerza indetenible de las nuevas tendencias.


Entrevista Con Carlos José Martínez

Cuando mandé a montar unos guaches que había pintado, en la marquetería me ofrecieron una pared para hacer mi primera exposición. No lo pensé dos veces, los colgamos, y a los dos días se habían vendido todos.

Compre materiales, me propuse un tema y comencé. Luego participe en exposiciones colectivas y al ver que coleccionistas de Valencia compraban mis cuadros, me decidí por la pintura, dejando mis estudios.

Me fui a vivir a Choroni donde entre en contacto con los pintores paisajistas de fines de semana, y de ellos aprendi a ver la luz y a transformarla en volumen a través de una pincelada.

Allá sentí la necesidad de desarrollar una temática: el pueblo con sus gentes y su arquitectura y sus costumbres.

Con lo que vendía me mantenía y compraba libros. Estuve cuatro años en ese aprendizaje hasta que regrese aquí a Villa de Cura.

Aquí nací en el cincuenta y tres y todo me era familiar, aunque lo vi con otros ojos.

Comencé a buscar en sus tradiciones y noté que se habían contaminado, que se estaba extinguiendo.

Me sume entonces a grupos de rescate folklórico y mi pintura se encamino por ahí.

Pertenezco a una generación que se ha dado cuenta de lo dañino de la perdida de identidad; estamos luchando contra la penetración, que va desde la música hasta la franela.

Estamos preservando una pocas islitas autóctonas que nos van quedando. Pinto apegado a las tradiciones sin dejar de ser actual.

Soy un estudioso de las fotos de grupos familiares antiguos, tal vez por eso mis personajes siempre están como mirando de frente, tal vez sea porque buscan en el Espectador un asidero a su esperanza.

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Vídeo - Villa de Cura En los espejos lienzos

Parte 1.

Parte 2.

Parte 3. Premio a Cejota

 

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Dedicatoria a Carlos Martínez Cejota

Hoy nos dejó un amigo, Carlos Martínez "Cejota", visitante asiduo de mi barra en los tiempos del amanecer y el frenesí.. Cometa mío, asciende como los de tu pincel a las alturas de El Vigía y desde allí danos la bienvenida al pueblo; asciende papalote al más no sé para que tus colores nos dibujen las tardes en lo sucesivo. Anda, principe de los papagayos, despréndete de todas las vestiduras, las blancas, las moradas, y camina desnudo y eterno entre nosotros, recio y perfumado como la madera que feliz te obedecía. Se queda conmigo tu sonrisa y en esta hora te canto y te celebro y brindo a la salud de tu hasta siempre.

Kristel Guirado
07 de Noviembre de 2009

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